Mini hábitos: logra grandes resultados con esta estrategia


Mini hábitos: logra grandes resultados con esta estrategia
Seguro te ha pasado que hay ciertos objetivos que quieres cumplir pero parece un poco imposible de lograrse, quizá la técnica que estés usando puede ser la incorrecta. Así que, ¿qué pasaría si te dijéramos que con un poderoso sistema de hábitos… ¿puedes alcanzar tus metas? 😊✨

  • Suena fabuloso, ¿no? Pues lo mejor de todo es que sí existe y es un concepto inventado por Stephen Guise, quien lo denominó: mini hábitos.
  • P.D. El problema no es contigo, sino con tu estrategia.
  • Un mini hábito es básicamente una versión mucho más pequeña de un hábito que quieres formar. Es decir, lograr grandes resultados con mini hábitos.

Mini hábitos: logra grandes resultados con esta estrategia

¿Cómo funciona?

  • Por ejemplo…
  • Si quieres comenzar a ejercitarte, no vas a conseguir implementar una rutina de una hora de la noche a la mañana, especialmente si no habías hecho ejercicio en algún tiempo. Porque siendo sinceros, lo que el primer día puede comenzar con motivación al tope, no es el secreto del éxito. Lo que significa que cuando pierdas la motivación, es probable que termines abandonando lo que empezaste si no hay disciplina o un objetivo fuerte y sustentado detrás de tus acciones.
  • Por ello, la clave es empezar con acciones tan pequeñas, que hasta podrían caer en lo ridículo. Nos referimos a tareas tan sencillas que realmente no implican un gran esfuerzo pero que se convierten en un sistema de hábitos poderosos. 
  • Entonces, volviendo a nuestro punto de los mini hábitos. Puedes hacer más de lo que estableciste pero nunca menos.
  • De modo que, hacer una sentadilla al día o leer dos páginas al día, es sumamente fácil y no hay posibilidad de abandonarla. 

Pautas importantes

  • Las grandes intenciones no sirven de mucho si no hay resultados.
  • Cuando repites un comportamiento durante algún tiempo, tu cerebro lo aprende y vuelve automáticos los procesos; que es la creación de un hábito. Recuerda que nuestro subconsciente ama la eficiencia y es por eso que también amamos los hábitos.
  • Si estar motivado todo el tiempo es tu estrategia, desde ya te decimos que no va a funcionar. Como mencionamos anteriormente, al momento de establecer metas necesitas crear una serie de acciones que te lleven a ella, ¿cómo lo conseguimos con hábitos poderosos? pero ¿qué pasa si la motivación es la fuente principal? Habrá días en los que te sientas con energía y motivación al tope para escribir 2000 palabras pero otros, en los que tal vez prefieras tomar una siesta. ¿Cuál es el punto? Los hábitos requieren repetición constante mientras que la motivación depende en cómo te sientas para completar o realizar una tarea. 
  • Entonces, uno de tus amigos será la fuerza de voluntad que te ‘forzará’ a ti mismo a realizar estos mini hábitos cada día. El secreto está en que son acciones demasiado pequeñas para fallar e incluso, para ser omitidas. 
  • Establecer mini hábitos es la mejor manera de comenzar porque te hará pensar que hay cero dificultad en lograrla. Por ejemplo, si tu intención es escribir pensamientos de agradecimiento o afirmaciones, prueba con uno al día. Lo mejor de este sistema, es que una vez que estás dentro, se pueden ir modificando gradualmente.
  • Además, piensa que es mejor ir avanzando lentamente que no hacerlo. Por ejemplo, si comienzas a estudiar para un examen de inglés, en 6 meses habrá una diferencia, en comparación a pasar esos mismos 6 meses (que de igual forma van a transcurrir) y no estudiar o prepararte en absoluto. Al final, ¿quién tendría ventaja? ¿la persona que comenzó con acciones pequeñas o quién no hizo algo productivo?

¿Cómo aplicar los mini hábitos a tu vida?

Paso 1: determina

Determina tu meta (por ejemplo, estudiar en el extranjero) y las acciones que necesitas seguir para alcanzarla. Vamos a partir esas acciones en unas más pequeñas (mini hábitos). Por ejemplo:

  • Beber un vaso de agua al día
  • Escribir una idea de negocio
  • Comer una fruta por día
  • Estirar y mover tu cuerpo una vez cada hora

Paso 2: ¿por qué los necesitas o quieres realizar?

Como te mencionamos, debe existir un fundamento del por qué estás haciendo las cosas. Identifica por qué quieres poner en práctica estos hábitos, ¿a dónde te llevarán?

Paso 3: define tus señales de hábitos

Las dos señales de hábitos comunes se basan en el tiempo y en la actividad. En una señal basada en el tiempo, dirás: “Voy a hacer ejercicio a las 3 p.m.”. En una señal basada en la actividad, dirás: “Voy a hacer ejercicio 30 minutos después de comer mi último bocado en el desayuno”.

Paso 4: crea tu plan de recompensas

¡Claro, también hay parte aún más buena! 
Tienes que buscar una recompensa en lugar de un castigo. Las recompensas fomentan el comportamiento repetido y también restauran nuestra fuerza de voluntad.
Por ejemplo:

  • Mira algo que me hace reír
  • Relajarse
  • Tomar una siesta
  • Hacer algo que me guste
  • Que tengas buena comida

Sin embargo, las recompensas deben ser del mismo tamaño que su hábito, no puede ser una recompensa grandísima para un hábito tan pequeño. 

Paso 5: anótalo todo

  • Un estudio encontró que todos los pensamientos (positivos o negativos) tienen un mayor impacto en nuestra mente cuando los ponemos por escrito y, no estamos hablando de escribir en la computadora sino de anotar las cosas en papel. 
  • Una recomendación es hacerlo antes de irse a dormir.

Paso 6: piensa en pequeño

La ventaja de la fuerza de voluntad es que se puede fortalecer. Las personas muy disciplinadas son aquellas que han fortalecido su fuerza de voluntad.
Queremos hacer tres cosas en el camino hacia el hábito:

  • Fortalecer nuestra fuerza de voluntad
  • Progresar en el momento presente
  • No agotar nuestra fuerza de voluntad

Perder cualquiera de esas tres cosas sería un problema.

Paso 7: Cree en ti

Si piensas que no puedes estar en buena forma, nunca lo estarás. No es que la creencia aumente tu capacidad para hacer cosas, sino que aumenta tu disposición a intentarlo. Si nunca intentas ponerte en buena forma, ¡no va a suceder!

Paso 8: Cumple lo que estableciste

La estrategia de mini hábitos funciona, pero si abandonas un comportamiento antes de que sea realmente un hábito y continúas agregando tu siguiente conjunto de hábitos, entonces correrás el riesgo de dejarlo todo y no concluir de forma exitosa.

Finalmente, ¿cómo saber que ya es un hábito?

  • No hay resistencia: se siente más fácil realizar estas acciones que no hacerlas.
  • Identidad: ahora te identificas con estos mini hábitos e incluso, te sentirías completamente seguro, diciendo: “Leo libros” o “Soy un escritor”.
  • Acción sin sentido: te involucrarás en el comportamiento sin tomar una decisión premeditada.
  • No te preocupas por el hábito: al comenzar, es posible que te preocupes por perderte un día pero cuando el comportamiento es un hábito, sabes que lo harás a menos que haya una emergencia.
  • Normalización: los hábitos no son emocionales. No te emocionarás porque “¡realmente lo estás haciendo!” una vez que es un hábito.

Y listo, esto es todo lo que necesitas saber sobre esta poderosa estrategia de mini hábitos, ¿los conocías? Cuéntanos si lo pondrías en práctica. 

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